Estudios para percusión Volumen I

Carlos Vera Pinto

Entrevista Gloria Collao 
6 de marzo 2023

Luthier y profesora de chelo
Docente del Liceo de Música de Copiapó
Directora de orquesta infantil y juvenil de Caldera

¿Qué es para usted un luthier?
Para mí es una persona que arregla instrumentos, en realidad el luthier debería ser el que hace instrumentos, pero en mi caso yo soy la que repara instrumentos. Cuando uno compra instrumentos de no tan buena calidad, uno los arregla: el montaje ya sea del puente, la clavija, corrección de la altura del diapasón, cambio de cuerda y uno va corrigiendo para que el instrumento tenga mejor sonido.
Ahora, el instrumento se puede romper por algún percance, se cae o se golpea, y el luthier también lo arregla para que quede en funcionamiento pleno para el músico o para el estudiante.

¿Cómo llegó a dedicarse a la lutheria? 
Este año cumplo 41 años trabajando en el Liceo de Música de Copiapó, un colegio municipal, entonces usted sabe que la música es cara. Y en un colegio municipal hay niños de todas las clases sociales, y si hay que hacer alguna actividad hay que juntar plata con los alumnos o aportes de los apoderados y en parte la destinamos a arreglos de los instrumentos.
Nosotros siempre estamos batallando a final de año, viendo cómo arreglar los arcos, como pegar un puente, como instalar un alma. En el año 2000, a través de un proyecto, nos visitó Claudio Miranda, un luthier del sur de Chile, él fue el primero que nos enseñó a varios profesores, docentes que ya se han ido, pues de todos los que aprendimos la lutheria solo quedo yo.
Don Jorge Peña Hen, él tenía la Escuela de Música de La Serena, él fue un hombre muy visionario y él sabía que la música de los años 60 era solamente para la gente de élite. Él formó varias Escuelas de Música para niños con profesores de la ciudad e incentivó a niños y jóvenes para que aprendieran y estudiaran la música. Ahí entré yo con 13 años en el año 69. 

¿Algún maestro que la llevara al aprendizaje e interés por la lutheria?
La primera persona que nos enseñó fue Claudio Miranda. Luego buscamos otras instancias ya sea a través de la FOJI cuando hacía proyectos de lutheria, y antes de eso no mucho, porque es muy estrecho el grupo de luthiers, son contaditos en el país. 
Y bueno con la CORFOBAE CHILE, ellos invitan a todos, a todas las bandas, a todos los músicos, a todo el que quiera aprender. Ellos motivan a la gente a que aprendan. Y uno le transmite a los niños también la importancia de cuidar y mantener sus instrumentos, porque es muy necesaria, es como cuando uno tiene algo de valor en su casa, que lo cuida, y el instrumento es lo mismo, porque es parte de uno. 

¿Qué ha significado para usted convertirse en luthier?
Al principio yo lo tomaba como algo que yo estaba aprendiendo y hoy en día me siento muy feliz.
Las personas en general pensamos que una profesión se adquiere a través de estudios formales pero la lutheria en realidad es un oficio, por lo mismo yo solo decía que arreglaba instrumentos y nada más. Sin embargo, con el tiempo me fui dando cuenta de que lo que yo hacía sí era importante, más aún cuando veía a los niños o músicos contentos con mi trabajo. 
El primer luthier nos enseñó que debíamos hacer un buen trabajo, y eso uno lo ve cuando barniza, cuando va quedando cada vez mejor, cuando la gente queda contenta. Por ejemplo, en el caso de un violín, uno le pregunta al niño, con qué mano va a tocar, y uno deja el puente de acuerdo con el tamaño del niño. Es un trabajo personalizado. 
Entonces la satisfacción más que nada de ver que la persona queda conforme con el trabajo y lo otro es que uno se siente feliz y aprendiendo cada día algo diferente en la vida. 

¿Cómo ve el aporte de Corfobae Chile en esta materia?
Agradezco infinitamente el apoyo que nos han dado porque la verdad es que yo nunca imaginé que ellos me iban a llamar para ser luthier de cuerdas frotadas con las distintas personas de las distintas ciudades que hemos participado. Ellos valoran el trabajo que uno hace y, además, tratan de que seamos una red a nivel nacional. 

¿Algo que quiera agregar?
Si hay alguna persona que quiere aprender lutheria que lo hago porque es hermoso. Si esto es como una persona que hace muebles, como una persona que construye casas, uno tiene que darle cariño a lo que hace. 
Y en el caso de las mujeres, no hay nada que podamos hacer y yo creo que estamos demostrando cada vez más que hay más mujeres haciendo todo lo que los hombres hacían. No hay carreras que no podamos hacer. Las mujeres somos potentes, somos arriesgadas, nosotras sacamos adelante la familia, lo podemos todo.  

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